martes, 28 de enero de 2020

¿Qué y quién eres?

Este poema es para ti, es la primera vez que hago un poema que no es para mí. Espero sea lo más tuyo posible.

"Tú eres la inmensidad de mi querer, eres mi poema de ensueño, mi canción de cuna de bebé, mi mayor fantasía de felicidad, la sensatez, la grosería que maldice lo fatal y dañino.

Eres como la luz primera que vio el hombre, si ese hombre fuera yo y me hubieras enseñado así lo que es el mundo. Como el llanto de un niño que significa vida. Como la fuerza del violento que corrompió una rosa, pero donde el puño fue grato, y lo diste a todo lo verdaderamente benévolo.

Diego, tú eres para mí, la... la... la creencia de la bondad, la firmeza de una buena convicción. Tu presencia opaca la belleza de un cálido atardecer y tu voz le da sentido a lo distorsionado. Diego, eres para mí una epifanía sin resolver, sin embargo, a punto.

Mi Diego, eres una dulzura en este mundo, te beso el alma con estas palabras y más allá de ellas. Te convoco por ser parte de mi amor. ¡Eso! ¡Puro amor! Dichoso, voraz, supersticioso, real. Me, conjugado, yo, conjugado también, pero a ti, por completo. Todo lo mío es a ti, así, sin más.

Eres quien ha abrazado púas, quien se ha enterrado cuchillos, quien sumerge las manos en fuego. Aunque tus dedos me quemen y tu sangre me ciegue, te acogeré en mi regazo, tenlo por seguro, en mis brazos te sostendré sin apuro. Porque te amo, sin miedo, yo te amo.

Pero sigamos... eres quien roza los labios, quien siente los corazones inundados, quien toca música, siempre, a quienes, al igual, son, un poco de todo, pero principalmente, amantes de ti. Eres quien saborea el mundo, quien posee una risa extendida, una que escucha el mar.

Eres también, quien te piensa para escribir esto, quien te amó, quien te ama, quien te crió y quien te juró, algo, puede que tuyo o suyo, lo relevante es que te juró, a ti, tal vez. Tú, mi dulcísimo Diego, eres esto que intento hacer por y para ti, eres tu llanto, tu felicidad, tu amor propio.

Eres tu nombre, tu procedencia, tu familia, los que te han conocido, los que han querido conocerte, los que conociste y te suplicaste no olvidar. Eres alguien, alguien con tanta fuerza para existir que sin desearlo, humillas los que no se saben a sí mismos.

Eres un poco de ciencia, bastante de política, demasiado de sociedad. Eres arte, puesto que, el pincel te puede hacer y la palabra te específica. Eres hombre, no de sexo, sino de humanidad.

Eres lo que como mujer, me deja corta de pensamiento y de emoción. Diego, tu nombre, es una certeza en este océano de caminantes errantes. Eres el silencio necesario, nunca incómodo, seco y suave.

Tú... tú eres esto que sientes al leer todo lo que sí eres, y ¿qué eres? No sé. Por favor explícame tú, ¿quién eres? Demuéstrame todo lo que tú realmente eres."

Samantha Galvis
8 de Abril del 2019